Con 1, 86 m de altura mira desde arriba a todos los rivales e incluso a sus compañeros de la línea defensiva. Leandro Desábato se ha convertido en uno de les referentes de este plantel ganador de Estudiantes, y varios triunfos del club se han forjado en base a la resistencia que ha brindado su persona.
Como hizo el Mariscal alemán Robert Von Hindenburg en el año 1914, cuando se integró al ejército de su país en la Primera Guerra Mundial para llevarlo a la victoria ante Rusia; Desábato llegó al Pincha en el Apertura 2007, para un tiempo después, terminar siendo el dueño de la defensa de Estudiantes, y terminar consagrándose campeón de América en el 2009.
Marcando su presencia a través de su voz de mando dentro del “campo de juego”, emula a aquellos mariscales que en la guerra hacían lo propio, pero dentro de un “campo de batalla”.
De mentalidad ganadora, ha sabido resistir en el frente de batalla cuando las defensas eran pocas o escasas, y nunca optó por doblegarse. Ejemplo para propios y extraños, el defensor del León ha llevado adelante actuaciones memorables en escenarios hostiles, como el Morumbí, el Centenario o el Maracaná.
Nunca fuera de control, con el corazón caliente pero la mente fría, siempre se convirtió en un arma central en la defensiva, pero también dijo presente cuando la “guerra” parecía perdida, y como lo demanda su “rango”, también se puso al frente del ataque, contribuyendo a las distintas batallas que terminaron con la “conquista de América”.
Debido a esto, a Leandro Desábato decidimos llamarlo Mariscal, aunque muchos lo seguirán nombrando al igual que aquel personaje cómico de la televisión mexicana, que brillara bajo una gorrita, que en este caso se trata de un casco.

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