Esta noche, una comitiva de dirigentes de Estudiantes y otra de Gimnasia, se sumarán a sus pares de los clubes de Primera del fútbol argentino en la AFA, para empezar a debatir –encarnizadamente-, la organización del reparto de la torta de dinero que a partir del nuevo acuerdo publicitario, ingresará a los clubes.
Mientras que Boca y River quieren mantener su status de superclubes, San Lorenzo, Independiente, Racing y Vélez lo objetan, mientras que otros piden la democracia e igualdad absoluta y otros se jactan de estar a la altura de los denominados “grandes”.
Todos quieren de los 600 millones, más plata, pero a costilla del otro, que no se quiere perder esta reorganización de los ingresos al club, que seguramente significará más cantidad, pero la posibilidad es única, porque es el germen de toda la negociación.
Por primera vez, la asociación que preside Julio Grondona se tomó el trabajo de publicar en su página oficial los ingresos que tendrá cada categoría, pero seguramente Boca y Estudiantes no tienen equivalencia posible con Godoy Cruz y Arsenal; uno grande y uno mediano con uno del interior y otro más chico que jugó la mayor parte de su historia en el Ascenso.
Por su puesto que cada uno pretende hacer valer el argumento que le conviene. River su condición de más grande, Huracán la de histórico sexto grande, Vélez y Lanús sus administraciones ordenadas y buenas campañas, Central y Newell’s su peso innegable en la segunda ciudad del país y así, con casi todos. A los poderosos les da por aferrarse a lo que representan en audiencia televisiva, a las voluntades que mueven, pero esa sola ya no es una razón suficiente para convencer a los que hicieron méritos deportivos o no le piden prestado a Grondona.
Según el gráfico que difundió la AFA, las veinte instituciones de Primera tienen que ponerse de acuerdo en cómo distribuir 415 millones de pesos. Antes del aumento, Boca y River percibían casi un 24 por ciento del total.
El segundo lote integrado por Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez recibía una suma cercana al 30 por ciento.
En el tercer grupo en donde están Estudiantes y Gimnasia, pero que lo integran otros diez clubes, mantendrán el mismo porcentaje de distribución de ingresos, pero quieren estrechar la distancia con los del segundo lote.
Por su parte, Colón, Argentinos, Godoy Cruz, Tigre y Arsenal completan la lista, a la que se suman los dos ascendidos, Atlético Tucumán y Chacarita, que cobrarán menos que todos por el hecho de subir a Primera. Como si pagaran un derecho de piso, muchos de los cuales, sobre todo el Bicho que pidió que la repartija sea igual para todos.
Como para que resulte más evidente la diferencia con el contrato rescindido el 11 de agosto, la página web de la AFA menciona los ingresos brutos que, por televisión, recibió hasta el final de la temporada 2008–2009: ascendían a 254.788.315 pesos. Y por último, un gráfico de torta discrimina los porcentajes de dinero que se repartirá el fútbol: Primera División, 72,5 por ciento; B Nacional, 13,1; Primera B, 6,7; AFA (para gastos), 4,7; Argentino A y Ligas, 2; Primera C, 0,7 y Primera D, 0,3.
A todos los clubes de Primera que recibieron anticipos de dinero para saldar deudas con sus planteles, se los descontarán. Y mientras no haya acuerdo en la puja distributiva de la nueva renta, todo pago será efectuado a cuenta. Así venía sucediendo hasta la temporada pasada. Los dirigentes nunca lograron ponerse de acuerdo y ahora, con más del doble de ingresos para repartir, es factible que suceda otro tanto. “Habrá que imponer la dictadura de las mayorías”, dijo sentencioso y con una pizca de humor uno de los integrantes del Comité Ejecutivo, donde la palabra de Grondona es palabra santa.

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