El de ayer fue el último clásico de un interminable conocido en la materia. Cuando Alejandro Sabella lo llamó y entró empezó a despedirse de los clásicos de la ciudad de La Plata, José Luís Calderón.
Caldera tiene planeado su retiro a fin de año y por tal motivo el de ayer fue su último derby de la ciudad. Tras un pedido generalizado de todo el estadio, el goleador Pincha ingresó por Salgueiro en el complemento y así empezó a despedirse.
Luego del partido se estrechó en un abrazo con su amigo Sessa y seguramente ese abrazo selló el cariño que logó construir en el fútbol argentino. Con la tranquilidad de haber cumplido a Calderón le faltó el gol, para despedirse con todo.

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