
El equipo de Alejandro Sabella está a un paso de generar un nuevo hito para el club. La Copa Libertadores lo espera a pocos pasos pero para reencontrarse con ella deberá sacarse de encima a Cruzeiro, un rival difícil que quiere volver a conquistar a la "novia" que más amó Estudiantes en toda su historia.
Mañana se define el rey de América. Cruzeiro y Estudiantes estarán frente a frente como hace casi una semana. Dos estilos, dos planteles que sueñan con la gloria y los últimos 90 minutos como testigos privilegiados de una contienda futbolística que esta vez tiene un favorito.
El que lidera las apuestas es el conjunto brasileño conducido por Adilson Batista y fundamenta su ventaja en varios aspectos.
1-En el partido jugado en La Plata impuso las condiciones del partido, neutralizó los circuitos de juego de Estudiantes y estuvo muy cerca de llevarse el triunfo.
2-Jugando en el Mineirao potencia su juego vertiginoso y acorrala a sus rivales.
3-Tendrá el apoyo de casi 60 mil personas que sueñan con volver a ganar la Copa Libertadores luego de 12 años.
4-Definen la serie de local y éste es un plus con el que no cuentan todos los equipos.
5-El plantel está convencido que gran parte de la serie la ganaron en La Plata al no haber perdido.
6-Su racha invicta de 11 partidos jugando en su estadio lo envalentonan para afrontar esta instancia decisiva de la Copa Libertadores.
Del otro lado está Estudiantes, con la cabeza alta, erguida y con la ilusión intacta porque los dirigidos por Alejandro Sabella saben que no hicieron un buen partido y que pueden mejorar mucho su juego.
Al Pincha le faltaron varios ítems por completar en el formulario correspondiente al juego de ida. Y la revancha será una excelente oportunidad para revalidar sus pergaminos y cumplir con el objetivo de regresar a La Plata con la Copa Libertadores luego de 39 años.
Mañana los roles estarán bien definidos y esto puede allanarle el camino a los de Sabella que no pudieron asumir la responsabilidad de ser “la banca” el miércoles pasado. Quizá siendo “el punto” las ecuaciones le “cierren” de mejor forma.
De hecho el año pasado ante el Inter en Porto Alegre, el Pincha se vistió de “punto y banca” al mismo tiempo y logró empardar la serie que lo había puesto en desventaja en el partido de local. Esta entonces parece ser la primera buena noticia para Estudiantes. Cuanto más difícil la tiene, más rinde.
Respecto a lo táctico, Cruzeiro se parará de la misma forma que en el juego de la semana pasada. Su dibujo será clásico y Adilson Batista ubicará un 4-4-2, aunque con matices bastante ofensivos ya que los laterales esta vez se proyectarán más de lo que lo hicieron en el Estadio Ciudad de La Plata.
Jonatan, quien usualmente es 4, se transformará más de una vez en 8. Y lo propio sucederá con Gerson Magrao por el otro sector. En el medio Ramires presionará 20 metros más adelante, Marquinhos Paraná será el volante tapón que sirva de nexo entre las salidas desde el fondo y la gestación del juego ofensivo de su equipo.
Wagner esta vez será el clásico enganche con llegada y no atenderá tanto la marcación y arriba Wellington Paulista y Kleber volverán a ser los delanteros pero obviamente con una vocación netamente ofensiva.
Y la otra batalla, en este caso más silenciosa (o menos dinámica debería decirse) es la que tendrán Fabio y Andújar. La semana pasada el que la ganó fue el arquero brasileño.
En conclusión Cruzeiro jugará 30 metros más delante de lo que lo hizo de visitante y esto llevará a Estudiantes a tener que cuidar más la zona defensiva pero fundamentalmente a custodiar con mayor celo la administración y distribución de la pelota en el mediocampo.
Enzo Pérez va a tener que correr como un atleta keniata, Chapu Braña tendrá que moverse con inteligencia y quitar con precisión quirúrgica, Verón tendrá que usufructuar al máximo su experiencia en el manejo dialéctico del juego con el árbitro Chandía y cuando el juego se lo permita deberá ser el referente del juego Pincha. Y Chino Benítez va a tener que bajar muchos metros para asistir a Germán Re con las subidas de los volantes y delanteros que se tiren por ese sector y además no tendrá que olvidarse de “jugar”.
Y por último los delanteros van a tener que honran el lema primario a nivel táctico que proclama que “los primeros defensores son los delanteros”. Si Gata Fernández y Mauro Boselli quedan muy alejados de los volantes, el dibujo táctico de Estudiantes quedará muy “estirado” y la estrategia habrá fallado.
Si los dirigidos por Sabella están compactos y atacan en bloque, le generaran muchos inconvenientes a los jugadores de Cruzeiro. Pero si los ataques del Pincha pierden peso y se convierten solo en avances, el trabajo de los brasileños será escaso y la resolución del partido quedará “alivianada” para los de Adilson Batista.
La final está abierta y espera un ganador. Cruzeiro tiene las de ganar porque cuenta con varios aditamentos que lo favorecen pero Estudiantes sabe que ésta es una oportunidad única para que muchos de sus jugadores toquen el cielo con las manos y para que el club termine de dar un salto cualitativo y cuantitativo muy grande que lo puede catapultar a la cima del fútbol de América.
Y esto último no es poco teniendo en cuenta que la Copa Libertadores es la “novia” que más amo Estudiantes y que cada vez que ambos se cruzan en el camino del fútbol reviven emociones de antaño que superan todo lo creíble y se “regalan” momentos para gestar nuevas noches gloriosas que finalizan con epopeyas únicas y que pocos pueden repetir…
Fuente: Diario Hoy