jueves, 7 de mayo de 2009

La ida es bella!!!



El Pincha hizo un negoción en el primer cruce de octavos de la Copa. La Gata Fernández lo puso en ventaja a los ¡28 segundos! en La Plata. Y Mauro Boselli, autor de dos en el segundo tiempo, le dio más tranquilidad para viajar a Paraguay en busca del pase a cuartos. Espera al ganador de Boca-Defensor.
No hizo falta que Estudiantes desplegara un gran fútbol y pasase por encima a su rival. Bastó con un gol tempranero, de esos que te cambian toda la disposición de un partido, y una zambullida de Angeleri a una pileta que no advirtió el árbitro Simón y sí sufrió Samudio (el delantero vio la roja en ese invento de Mambrú).

El 3-0 final no fue el reflejo de lo transcurrido en los primeros minutos (antes del penal). Igual, el Pincha dio su primer pasito para meterse en cuartos de esta Libertadores, goleando a Libertad para ir tranquilo a la revancha en Paraguay. El juego en bloque lo conformaron Verón, Benítez y Fernández. El equipo de Sabella se movía bien dentro del campo de juego y, en la primer avivada de la Brujita, la Gata la mandó adentro a los 28 segundos.

Angeleri fue imparable por la banda y ese penal, teatralmente incobrable, cambió el partido. Porque Libertad se comportaba como un grande de Paraguay, pese a jugar de visitante y sufrir una decepción desde el vestuario. Los de Torrente no estaban achicados, no fueron mezquinos con la pelotita y vía Vladimir Marín hacían un partido digno de Copa. Boselli hizo el canje y 2-0 arriba. El hombre de más cayó como anillo al dedo y la alianza se la ajustó Verón en sus manos. Por él pasaban todas. Por él Estudiantes iba y buscaba sacar más diferencia para volar a Asunción con la tranquilidad con la que un sensei atrapa la mosca. Y así fue.

El tercero llegó. Porque Estudiantes también tiene un optimista del gol, Boselli, y gracias a un pase magistral del símbolo, la Bruja, se tiró de paloma a su cuarto gol en esta Libertadores. Ahora el Pincha era fiesta, baile y gol. Libertad era desazón, descontrol y escasa actitud. La tristeza estuvo en la lesión de la Gata. El alma del equipo en esos minutitos claves del inicio. Con ganas, buen juego y un empeine de algodón para definir al ángulo de Bava después de que se la bajara Benítez, dejó estampado su estilo. Obviamente no se puede dejar fuera al siempre nombrado, al indiscutido, al de selección. Esos sinónimos los tiene bien puestos Andújar, que cuando de deberes se trata, los cumple.

Estos son los muchachos de Sabella, aquel que sabe salir campeón con estos colores. Para las comillas quedó la frase de Torrente al árbitro: "Simón, Simón sos un desastre". Apartado para el DT: en el final hubo dos penales clarísimos no cobrados. Por lo menos tres goles no son cinco y quizá Libertad, jugando como en el primer tiempo, pueda tratar de darlo vuelta. Espera el ganador de Boca y Defensor Sporting en la próxima ronda.

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