lunes, 13 de agosto de 2012

Estudiantes mostró dos caras y perdió con justicia en 25 y 32


Esta tarde, Estudiantes recibió a River en el Estadio Ciudad de La Plata y fue derrotado por 2 a 0, resultado que sorprende por como habían transcurrido los primeros 45 minutos.

Aunque la visita comenzó mejor parado en los primeros minutos, porque el Pincha no pudo agarrar la pelota por la presión de los volantes que lo ahogaron en la mitad de la cancha y lo hizo retroceder.

Por su parte, Estudiantes intentó con alguna pelota parada, pero, después de alrededor de jugados 10 minutos, comenzó a igualar el trámite aunque con muchas imprecisiones y pelotazos, ya que intentó hacer algo por esa vía.

De todas maneras, la impresión que daban los jugadores del Pincha fue una intención seria y actitud para tratar de ser los protagonistas, con las limitaciones propias de la falta de juego o de coordinación entre los compañeros por los pases imprecisos.

Así y todo, hubo q esperar como 23 minutos para ver alguna jugada de riesgo, y encima fue de River, con aquel cabezazo de Trezeguet que tocó Villar espectacular al córner.

Párrafo aparte se merece la jugada del penal sobre Maxi Núñez. Al jugador lo bajaron en el área grande y el Línea no lo quiso cobrar, a su vez el árbitro se lavó las manos y ante la evidencia de la jugada, que no dejaba ningún tipo de dudas a nadie, cobraron córner.

Una vergüenza en el Estadio Ciudad de La Plata, que realmente no se sabe a ciencia cierta el verdadero por qué de no haber sancionado, o sí, fue para favorecer claramente al golpeado en la primera fecha River Plate.

Esa situación, igualmente, no achicó al Pincha que siguió buscando con la movilidad que le pusieron los volantes, Braña, Jara, Núñez, con los delanteros Carrillo y Fernández.

Algún aporte de Angeleri, aunque lo más flojito fue lo de Román Martínez. El exTigre pareciera que aún no se ha ensamblado al juego con sus compañeros y ése es un déficit que hay que solucionar urgente.

La diferencia en los primeros 45 minutos fue evidente entre Estudiantes, fue un equipo que intentó jugar, y el otro, River, que amagó a hacerlo al comienzo pero nunca pudo lograrlo.

El segundo tiempo comenzó igual que el primero, a favor de River. Y tanto fue así, que Lanzini desperdició la apertura del marcador de manera increíble.

Con el primer aviso, después vino una jugada similar y Funes Mori definió. A partir de allí, herido, se despertó el Pincha y se acordó de ir para adelante. Los problemas surgieron porque a partir de allí el Millonario se paro de contra.

Pero, asimismo, el segundo tiempo de la defensa fue tremendo. Entre desinteligencias, rebotes que les quedaron fortuitamente a los delanteros de River, tiraron por tierra todo lo bueno de la primera etapa.

La solidez del primer tiempo cambió 180 grados en el segundo. El Pincha recibió estos dos golpes como mazazos, sobre todo, por la forma en que llegaron los goles. No se explica muy bien el cambio de manera de jugar que tuvo Estudiantes en la segunda etapa.

Se produjo una separación de la línea de volantes con la línea de defensores, dejando un hueco tan grande que complicó los movimientos y las reacciones, además que se marcó en línea y dificultó aún más ese trabajo.

Cómo estará el Técnico al finalizar el partido. Y, seguramente, muy preocupado por las diferencias entre un tiempo y otro. Cuál será el equipo verdadero, qué cara mostró en la derrota a diferencia de lo visto en Victoria.

Todos interrogantes que, como siempre, en las declaraciones del post partido se dirá que "hay muchos errores para corregir".

No hay comentarios: